lunes, 24 de septiembre de 2007
cONTRA lA aNOREXIA

El fotógrafo italiano Oliviero Toscani, célebre por sus transgresoras campañas para la firma Benetton, es el autor de una campaña contra la anorexia que muestra una mujer de extrema delgadez completamente desnuda. El anuncio, patrocinado por la marca de ropa italiana Nol-i-ta y apoyado por el Ministerio de Sanidad, se exhibe desde este lunes en una doble página del diario La Reppublica y en grandes paneles situados en varias ciudades italianas, coincidiendo con la semana de la moda de Milán.
La publicidad muestra a la mujer junto al lema “No anorexia”. El objetivo es “utilizar el cuerpo desnudo para mostrar a la gente la realidad de esta enfermedad, causada en la mayoría de los casos por estereotipos impuestos por el mundo de la moda”, explica el fotógrafo en un comunicado del grupo Flash&Partners, propietario de No-l-ita.
'Nou' Nou Camp ( by Norman Foster)

Tras presentar junto al propio Foster la maqueta del nuevo estadio, que contempla la cubierta de todas las localidades con una estructura salpicada de los colores azul y grana, además del rojo y amarillo de la 'senyera' que recuerda a los mosaicos de Gaudí, Laporta se declaró "convencido de la excelencia" del proyecto de Foster.
"Es una idea extraordinaria que ha ganado en dura competencia con los mejores arquitectos del mundo y que ha tenido el consenso del jurado y las comisiones técnica y cívica" encargadas de asesorar al club, expresó el presidente.
Laporta elogió a Foster por haber diseñado un proyecto "muy respetuoso" con "el espíritu deportivo, con la tradición de la arquitectura catalana y con el proyecto original de Francesc Mitjans", arquitecto que dibujó el estadio en 1957.
"Este proyecto es un paso adelante en la historia del club y estamos seguros de que con Norman Foster, el Camp Nou se proyecta hacia el futuro", añadió el dirigente.
El presidente del club, además, agradeció la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona, que "en todo momento ha validado nuestras decisiones" en el proyecto de remodelación del estadio, "un proyecto de ciudad y de país" y lanzó un guiño de complicidad a los vecinos del barrio de Les Corts, de quienes espera "toda la colaboración" en la reforma del estadio.
El presidente azulgrana destacó que todos los proyectos "han rayado la excelencia, especialmente los de los arquitectos catalanes", de quienes subrayó su "alto nivel".
Para el presidente, la reforma del Camp Nou encargada al arquitecto inglés supone una oportunidad para "seguir colocando a Barcelona y Cataluña en el mundo".
Como punto final de su discurso, Laporta reiteró sus elogios al arquitecto inglés, autor del metro de Bilbao y la Torre de Collserola, entre otras obras en territorio español. "Si el Barça es más que un club, usted es más que un arquitecto", le dijo.
Las empleadas del hogar cotizarán a la Seguridad Social como los demás
Los sindicatos y la patronal han recibido una propuesta del Gobierno para que las empleadas del hogar dejen de ser trabajadoras de segunda y se integren en el Régimen General de la Seguridad Social.
Aunque estaban incluidas en un régimen especial, en la práctica, las más de 270.000 afiliadas dedicadas a las tareas domésticas estaban fuera de la cobertura del Estatuto de los Trabajadores. Ahora equipararán de forma progresiva sus derechos al resto de trabajadores por cuenta ajena.
El documento de reforma remitido a los agentes sociales y al que tuvo acceso 20 minutos recoge esta propuestas de mejora para este colectivo:
Contrato: El contrato tipo será el indefinido con un periodo de prueba formalizado por escrito. Ahora se usan mayoritariamente los temporales por periodos de un año.
Fijos y parciales: Se considera trabajadora a tiempo completo a quien presta 40 horas de servicios semanales o entre 20 y 40 para un mismo empleador. Las que hagan entre 20 y 40 horas en diferentes domicilios se consideran empleadas a tiempo parcial.
Cotización: Actualmente, la base de cotización es de 665,70 1 mensuales. Un 22% se cotiza a la Seguridad Social. Parte de ésta la paga el empleador en el caso de los contratos fijos. Ahora se quiere establecer un periodo transitorio de ocho años para equiparar la cotización al resto de trabajadores. Para conseguirlo, cada año, menos el primero, se elevará el tipo que paga el empleador un 0,50% y un 0,10% la trabajadora.
Accidentes: Se quiere incluir una cotización del 1,15% para cubrir contingencias profesionales, como los accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.
Descuentos: No se permitirá descontar hasta un 45% del sueldo por conceptos de retribución en especie, como el alojamiento o la manutención de la empleada.
Merece o no la pena
Pilar Cristóbal. Empleada del hogar, 56 años. "muchos empleadores no querrán pagar más"
Trabajo por horas limpiando en casas. Alguna vez he pensado si me convenía cotizar, pero como tendría que pagar el seguro de mi bolsillo y sólo hago ocho horas a la semana, creo que no. Si cambian las leyes y mejoran las condiciones de cotización y contratación, podría planteármelo. Me parecería una buena medida. He cotizado pocos años a la Seguridad Social y aunque seguiré trabajando hasta los 65, no me compensaría darme de alta. Muchas trabajadoras se apuntarán, pero aun más empleadores no querrán subir los sueldos.
domingo, 23 de septiembre de 2007
aLICIA eS vEGETARIANA

¿aMORTIZAS bIEN tÚ hIPOTÉCA?

Entre las reglas de oro más elementales figuran no contratar la hipoteca con plazos de amortización demasiado largos o con carencia de forma innecesaria y realizar los máximos desembolsos en los primeros años de vida del préstamo, que es cuando se pagan más intereses. Tampoco conviene condicionar en exceso las amortizaciones a las desgravaciones fiscales, puesto que aunque se sobrepase el límite anual de 9.015 euros por declaración fijado por Hacienda, la rebaja en los intereses puede compensar en el conjunto del préstamo (salvo que se tenga a tiro una inversión más rentable). Además, sólo se debe recurrir a los créditos con carencia cuando el comprador tenga estrecheces económicas, puesto que en estos casos los intereses se disparan y siempre que se pueda se debe amortizar en plazo en vez de en cuota.
Hasta ahora, según los datos de la Asociación Hipotecaria, el plazo medio real de amortización de los préstamos hipotecarios en nuestro país se ha venido situando en torno a los 8 años, a pesar de que la media del plazo solicitado por los compradores de vivienda en el momento de la contratación es, según los datos del INE, de 26 años. Sin embargo, el mercado está convencido de que esta situación comenzará a cambiar en los próximos años por el aumento paulatino del periodo de los nuevos productos lanzados por los bancos tras el boom de los pisos.
¿Cuándo amortizar? y ¿plazos de hasta 100 años?
Actualmente, existen en el mercado varios formas de devolver el dinero solicitado al banco para pagar la vivienda. Asi, cuotas mensuales, trimestrales e incluso semestrales. La cuota incluye parte del capital que se amortiza y los intereses correspondientes. En los de cuota constante, el más frecuente, el importe de los intereses se va reduciendo en una cuantía proporcional a la amortización del capital. En el de cuota creciente, la cuota va aumentando cada año un porcentaje prefijado. Tiene la ventaja de que se paga menos al principio pero, lógicamente, la carga aumenta en el futuro. Su inconveniente es que se pagan más intereses. En el de cuota decreciente, justamente lo contrario, se amortiza siempre la misma cantidad de capital de forma que los intereses se van reduciendo progresivamente y el total a pagar va descendiendo. El inconveniente es que al principio se paga más.
Los expertos piden prudencia y mucho cálculo a la hora de afrontar una decisión tan importante como esta. Los datos de la carga que puede representar una hipoteca hablan por sí solos. Así, tomando como referencia la tabla de la Asociación Hipotecaria, la diferencia entre amortizar un crédito a 20 años, o cinco años más tarde, en 25 años, a un tipo de por ejemplo el del último Euribor publicado por el Banco de España (4,25%) es apenas de 7,75 euros menos por cada 10.000 euros, mientras que el aumento de los intereses en el conjunto del crédito es(por cada 10.000 euros) de 1.391 euros.
Por otro lado, si la hipoteca se amplia hasta un plazo de amortización de 50 años, a la mitad de ese periodo, es decir cuando han transcurrido 25 años, el titular sólo ha abonado el 25% del valor de la casa (46.294 euros del total de 180.000 euros). Si el plazo de amortización se eleva hasta el extremo de los 100 años (periodo muy utilizado en Japón, que tienen tipos de interés muy bajos y que comienzan a extenderse en Europa) cuando ha transcurrido la mitad del plazo, es decir 50 años, el titular tan sólo habría amortizado un 10% de la vivienda. En el caso extremo de que la hipoteca estuviera referenciada a un tipo hipotético del 10% ó el 12% de interés (cifra habitual en la década de los noventa), el diferencial de la mensualidad entre la hipoteca a 50 y a 100 años sería apenas de entre 15 y 20 euros.
Otro ejemplo que ilustra las desventajas de recurrir a plazos de amortización muy largo sería el de un préstamo hipotecario a un tipo de interés del 3,5% y a quince años, que supone una cuota de 71,49 euros por diez mil. A ese mismo interés pero a veinticinco años de plazo en lugar de quince, la cuota sería de 50,06 euros al mes, es decir, que alargando el plazo diez años y con el mismo tipo de interés (3,5%) el pago mensual se reduce en apenas 21,43 euros. En otro caso, el de una hipoteca con un tipo de interés más alto: del 6%. A quince años, la cuota mensual sería de 84,39 euros, importe que se reduce a 64,43€ si se aumenta el plazo hasta veinticinco, es decir, que el ahorro total sería sólo de 19,96 euros al mes.
Y es que a medida que el tipo de interés es más alto, el ahorro que supone alargar el plazo de amortización se va reduciendo hasta el punto de que llega a partir de determinados niveles realmente no compensa ampliar el plazo de amortización. (Consultar gráfico con la evolución en distintos escenarios)
Por ello, como apunta Carina Szpilka, directora general de ING Direct, “si el cliente tiene liquidez para amortizar su hipoteca antes del plazo previsto, cuanto antes se quite el pago de la hipoteca, mejor”. Sin embargo, alerta de que antes de amortizar su hipoteca, el “cliente siempre debe fijarse en si el banco le va a cobrar alguna comisión por amortizaciones parciales o totales. Esta comisiones pasan muchas veces inadvertidas y sin embargo, es un dinero de más que el cliente no tiene por qué pagar”.
Además, matiza que si las cuotas son cómodas y al titular no le supone ningún problema seguir pagando hasta que terminen los plazos de su hipoteca, “puede utilizar ese dinero ahorrado e invertir en otros productos que le den un tipo de interés mayor que el que paga por su hipoteca y así obtener beneficios”.
Centrar el esfuerzo en los primeros años
En los primeros años de la vida de la hipoteca, los intereses representan una cifra muy superior al capital de la misma. Tomando como referencia un préstamo a 180.000 euros contratado a un plazo de amortización de 25 años, la cantidad abonada en concepto de capital no se iguala a la del capital hasta 9 años después, es decir en 2016. En los tres primeros años los intereses doblan prácticamente al capital abonado. A partir de entonces ya esta proporción comienza a reducirse paulatinamente.
Según este mismo ejemplo, en junio de 2009, cuando el capital se iguala a los intereses pagados, el titular de la hipoteca habría devuelto 8.804 euros de capital y 15.580 euros de intereses. Un año más tarde, en junio de 2010, el capital amortizado sería 12.930 euros y los intereses abonados de 22.200 euros. En cambio, a mitad de 2006, ya habría devuelto 61.500 euros de intereses y 44.800 euros de capital. Es decir que se habría pagado 112.659 euros de intereses totales. En abril de 2015 ha habría pagado la mitad de los intereses. Y, en octubre de 2010 se habría abonado casi una cuarta parte de los intereses totales (25.134 euros).
Cuidado al apretarse el cinturón
A pesar de ello, la Asociación hipotecaria aconseja en su Guia hipotecaria que a la hora de determinar el importe necesario no se apriete excesivamente el cinturón. “Concédase cierta holgura dentro de los límites Indispensables” sostiene. En su opinión, “lo importante es que usted ajuste bien tanto el importe del crédito como el plazo para poder pagarlo con más comodidad” y buscar el punto justo ya que “alargar el plazo más de lo necesario supone pagar intereses más años y estrecharlo en exceso puede llegar a implicar una carga demasiado pesada”.
Un cuarto de punto en el tipo de interés no tiene gran repercusión en la cuota pero la diferencia entre diez o veinte años puede resultar determinante. A medida que el tipo de interés es más alto, el ahorro que supone alargar el plazo de amortización se va reduciendo hasta el punto de que realmente no compensa ampliar el plazo de amortización a partir de determinados niveles.
Según los expertos, si se piensa que los tipos de interés van a subir, es más ventajoso contratar un préstamo hipotecario a interés fijo y si piensa que van a bajar, mejor inclinarse por uno variable.
Accesibilidad y otras ventajas
El director comercial de Halifax Hispania, Francisco Muñoz, ve en cambio, ventajas en la posibilidad de alargar los plazos de amortización. Según él, “si se tiene en cuenta que en los años siguientes a la contratación del crédito los ingresos del titular de la hipoteca tienen a subir, que la vivienda suele también revalorizarse y que la inflación hacer perder valor cada año al dinero adeudado, se comprueba que muchas veces es mejor destinar los ahorros a otros productos que nos den una mayor rentabilidad que a la amortización del crédito”.
Este experto del banco inglés afincado en España, recuerda que “aunque el aumento del plazo de amortización encarece la hipoteca también permite accesibilidad, lo que se traduce en poder devolver el dinero al banco de forma más holgada y el poder tener acceso a una vivienda mejor que si se pretende amortizar de manera acelerada”.
Incognitas sobre el periodo de carencia
Las entidades ofrecen a sus clientes la posibilidad de establecer un periodo de carencia, durante el cual el titular del préstamo sólo paga intereses y no amortiza capital. Se suele ofrecer por un plazo corto -uno o dos años- al iniciarse la operación con el fin de hacer más cómodo el pago inicial del préstamo.
Sin embargo, antes de recurrir a esta figura conviene reflexionar ya que puede elevar enormemente los intereses y provocar un brusco repunte cuando concluye el periodo de carencia.
Cada vez hay más ofertas de préstamos hipotecarios en los que solo se pagan intereses durante los primeros años. En estos casos, los expertos aconsejan ser consciente de que aunque permite una mayor facilidad al comienzo del crédito, una vez transcurrido el período de carencia el incremento de las cuotas será considerable.
Por ello, habrá que tener en cuenta no sólo lo que habrá de pagar en los primeros años y estudiar su capacidad para afrontarlas a partir de ese momento. El director comercial de Halifax, Francisco Nuñez, cree que esta fórmula es positiva para muchos compradores de vivienda ya que permite hacer frente a la hipoteca en los primeros años del crédito, los más difíciles para un comprador medio de vivienda, sin dificultades, a costa de que sean más altas las cuotas a pagar una vez transcurrido el período de carencia.
¿Superar o no la fiscalidad?
Otro de las dudas que les surge a los titulares de hipotecas es si conviene o no conviene superar el importe de las desgravación fiscal o es mejor limitarse a estas cantidades. En este caso depende del planteamiento de futuro de esa persona. Se puede optar por limitarse al límite de los 9.000 euros por declaración que recoge la ley del IRPF siempre que se no se tenga previsto cambiar de vivienda durante un periodo largo y se quiera extender al máximo la desgravación.
Sin embargo, fuera de este caso, las rebajas obtenidas por amortización de capital rebaja los intereses son significativos, aunque ello reduzca la posibilidad de futuras desgravaciones.
Con carácter general la deducción por inversión en la vivienda habitual es el 10,05% (porcentaje estatal) y 4,95% (porcentaje autonómico) de las cantidades satisfechas en el período de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente (15% en total).
Cuando en la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual se utilice financiación ajena, los porcentajes de deducción aplicables a la base de deducción anterior serán durante los dos años siguientes a la adquisición o rehabilitación, el 16,75% (porcentaje estatal) y el 8,25% (porcentaje autonómico) sobre los primeros 4.507,59 euros (25% en total) y el 10,05% (porcentaje estatal) y 4,95% (porcentaje autonómico) sobre el exceso hasta 9.015,18 euros (15% en total).
Con posterioridad los porcentajes anteriores serán del 13,4% (porcentaje estatal) y 6,6%(porcentaje autonómico) y del 10,05% (porcentaje estatal) y el 4,95% (porcentaje autonómico), respectivamente (en total 20% y 15% respectivamente).
¿Amortización en cuota o en plazo?
Los expertos creen que la decisión depende mucho de la situación económica del titular de la hipoteca, aunque en cualquier caso la modalidad de amortización en plazo siempre conlleva una significativa reducción del importe final abonado. Los responsables de productos hipotecarios explican que si la situación del titular de la hipoteca es muy desahogada es más ventajoso recurrir a la reducción del plazo, pero si no es así siempre es más positivo beneficiarse de un descuento mensual inmediato que reduce fuertemente el esfuerzo financiero del comprador.
En el ejemplo anterior de una hipoteca a 25 años a un tipo de interés del 4,25%, la rebaja conseguida en la vida total del crédito con una amortización de 6.000 euros si se aplica a la cuota sería de 9.900 euros mientras que si se aplica al plazo sería de 16.575 euros, es decir que la reducción es de 6.675 euros en total.
Aún con todo, cabe recordar que muy posiblemente este ahorro no llegue a cumplirse ya que tal y como resaltan los datos de la Asociación Hipotecaria la mayoría de estos créditos se amortizan en un plazo inferior al contratado.
jueves, 20 de septiembre de 2007
lA vENUS dEL eSPEJO
La Venus del Espejo y entrada gratis al Museo del Prado durante una semana. Estos son dos de los actos previstos para celebrar la "esperada y necesaria" ampliación de la mayor pinacoteca del mundo, según ha anunciado esta tarde en el Congreso el ministro de Cultura, César Antonio Molina.El famoso cuadro de Vélazquez, propiedad de la National Gallery de Londres, viajará de vuelta a Madrid para formar parte de la exposición que la pinacoteca dedicará al maestro sevillano el próximo noviembre, dentro de los actos previstos para inaugurar las nuevas salas, obra de Moneo.
El programa de actividades se cerrará el 19 de noviembre, fecha en que se celebra el 188 aniversario del Museo del Prado, con la exposición Fábulas de Velázquez, que reunirá las composiciones históricas más importantes del pintor sevillano.
Entre estas obras estará La Venus del Espejo, pintada en 1648, que se pudo ver por última vez en el Prado en 1990 con motivo de la antológica dedicada a Velázquez y que se exhibirá junto a otras obras del museo, como La fragua de Vulcano y Las hilanderas.