
En 2003, y precisamente ante la Juve (el fútbol es así de caprichoso), Inzaghi tocaba por primera vez la 'orejuda'. Pero, aunque fue titular, su papel en ese partido fue residual. Ni marcó (el choque acabó 0-0, prórroga incluida) ni tiró uno solo de los penaltis que dieron el título al Milan. El héroe de aquella tarde en Old Trafford fue Dida, ahora gran aficionado al teatro.
Pero el destino le debía una a 'Pippo'. Cuatro años después, en 2007, el Milan se plantaba en una nueva final de la Champions. El Liverpool, que le había birlado la final de 2005 en el partido más increíble de la historia del torneo, era de nuevo el rival. Y Carlo Ancelotti tenía dudas. Gilardino o Inzaghi, ésa era la cuestión. Al final ganó el veterano, que sintió que había llegado su gran día, y no falló: Filippo anotó los dos goles que dieron al Milan su séptima Copa de Europa.
Como decíamos, Müller e Inzaghi también tienen puntos en común. Los dos tienen su apodo ('Torpedo' y 'Velociraptor', respectivamente, aunque el italiano acumula unos cuantos más), y han hecho de la intuición, del instinto, su principal arma de depredación. Porque Inzaghi no es el más alto, ni el más fuerte, ni el más potente, ni el más técnico. Pero sí debe ser el más listo. 'Pippo' hubiera firmado sin dudarlo el gol más celebre de Müller, esa media vuelta cayendo hacia atrás que dio a Alemania el Mundial de 1974 ante Holanda. Inzaghi, que también -como Müller- tiene ya su Mundial (el de 2006) dejó de ser 'Pippo' una fría noche de noviembre de 2007 en Ucrania. Ahora es Don Filippo.
LOS MÁXIMOS GOLEADORES EN COPAS DE EUROPA:
1. Gerd Müller (GER) 62 goles
. Filippo Inzaghi (ITA/AC Milán) 62
3. Andrei Shevchenko (UKR/Chelsea) 60
. Raúl (ESP/Real Madrid) 60
5. Eusébio (POR) 56
6. Ruud Van Nistelrooy (NED/Real Madrid) 56
7. Henrik Larsson (SWE/Helsingborgs) 52
8. Thierry Henry (FRA/FC Barcelona) 51
9. Alfredo Di Stéfano (ARG-ESP) 50
10. Carlos Santillana (ESP) 47


Nacido en Amposta (Tarragona) hace 37 años, el a menudo catalogado como ‘cura colega’ o ‘capellán heavy’ comenzó compaginando sus estudios de piano y canto eclesiástico en el seminario de Tortosa al tiempo que se iniciaba en el solfeo en el conservatorio y la guitarra y la dirección musical en academias de música contemporánea.
A los quince años abrazó el heavy de Barón Rojo y Obús, se compró su primera guitarra eléctrica y, aún en el seminario, formó su primera banda. Se llamaba, claro, The Seminary Boys. Con 25 años se ordenó sacerdote y ejerció en diversos enclaves castellonenses antes de, ya como rector de tres parroquias de Tarragona (Masroig, El Molar y El Lloar), formar su grupo Properly y comenzar a revelarse como el primer cura rockero español.
Emancipado en lo artístico y con la anuencia del Obispado, el Padre Jony se ha lanzado en solitario con ‘Provocando la paz’ (O’Clock Music), un primer disco independiente de heavy castizo salpicado con programaciones «y mezclado con otros elementos gospel, cantos gregorianos o hip hop o ritmos africanos».
A tono con su carácter benéfico (Manos Unidas), las letras versan sobre reflexiones espirituales del cura rockero y triviales mensajes crítico-solidarios-reivindicativos como los del primer sencillo, ‘Globalización alternativa’: «Que el pan de cada día no se gaste en armamento/si somos hermanos, ¿por qué nos vendemos por el dios dinero?».
Entre los preparativos del pregón de las fiestas locales, los sermones y los conciertos de presentación de su primer disco, el Padre Jony encontró tiempo para hacer apostolado en ‘Evasión’.