miércoles, 14 de enero de 2009

Lo mejor del 2008

Uno de los mejores Blogs de Música que puedes visitar para escuchar rock, en varias variantes, de garage, heavys, etc ... es sin duda alguna Hard Rock Café. Posiblemente ya pondría en su día alguna entrada al respecto ... no se ... no recuerdo y no la encuentro.

Bueno es igual, el caso es que todos los años el autor publica una lista con los que considera los mejores discos del año. Si te gusta el rock, no dudes en encontrar cosas muy poco conocidas y maravillosas.

1.The Sword – Gods Of The Earth
2.Danava - UnonoU
3.Black Mountain – In The Future
4.The Muggs - On with the show
5.Glyder - Playgrounf For Life
6.Soulbreaker Company – The Pink Alchemist
7.Protest The Hero - Fortress
8.Parlor Mob - And You Were A Crow
9.Dead Man – Euphoria
10.Jim Jones Revue - The Jim Jones Revue
11.Hacienda – Loud Is The Night
12.Eli Paperboy Reed – Roll With You
13.Blood Ceremony - Blood Ceremony
14.The Black Crowes – Warpaint
15.Endless Boogie – Focus level
16.Metallica - Death Magnetic
17.Beehoover - Heavy Zooo

Muchas gracias Silver

Jim Dinamita

Esta mañana venía escuchándola en la radio...fueron de los grandes....sirva de homenaje este enlace de youtube


martes, 13 de enero de 2009

Jobim & Regina

hace 35 años de la colaboración entre Tom Jobim y Elis Regina...sirva de homenaje este vídeo.....


Hoy también nieva en Madrid

De momento no tanto como él otro día, pero la cosa promete. Igual se repite esta imagen del otro día en El Retiro...

El TOM JONES español

....y de granada para más señas.
Lo he flipado con la letra....la ha escrito el propio Miguel Ríos y es muy chula hablando de la vida de un músico de rock.....



lunes, 12 de enero de 2009

eL aSOMBROSO vIAJE dE pOMPONIO fLATO dE eDUARDO mENDOZA

Palestina está dividida en cuatro partes: Idumea, Judea, Samaria y Galilea. Al otro lado del río Jordán, en la parte que limita con Siria, se encuentra la OErea, que según algunos también es parte de Palestina. En conjunto es tierra farragosa y mezquina. No así la Galilea, donde la naturaleza se muestra más amable: el terreno es menos accidentado, no escasea el agua y las montañas cierran el paso al viento abrasador que hace estéril y triste la vecina región. Aquí crecen olivos, higueras y viñas y en los lugares habitados se ven huertos y jardines. Entre la población predominan los judíos, pero al ser tierra no faltan fenícios, árabes e incluso griegos. Su presencia, según Apido Pulcro, hace la vida soportable, porque no hay peor gente en el mundo que los judíos. Anque su cultura es antigua y el país se encuentra en medio de grandes civilizaciones, los judíos siempre han vivido de espaldas a sus vecinos, hacia los que profesan una abierta inquina y a quienes atacarían de inmediato si estuvieran en franca inferioridad de condiciones. Rudos, fieros, desconfiados, cerrados a la lógica, refractarios a cualquier influencia, andan enzarzados en perpétua guerra, unas veces contra enemigos externos, otras entre sí y siempre contra Roma, pues, a diferencia de los demás provincias y reinos del Imperio, se niegan a acepatar la dominación romana y rechazan los beneficios que ésta comporta, a saber, la paz, la prosperidad, y la justicia. Y esto no por un sentimiento indomable de independencia como ocurre con los bretones y otros bárbaros, sino por motivos estrictamente religiosos.
Por extraño y cicatero que parezca, los judíos creen en un solo dios, al que ellos llaman Yavhé. Antiguamente creían que este dios era superior a los deioses de otros pueblos, por lo que se lanzaban a las empresas militares más disparatadas, convencidos de que la protección de su divinidad les daría siempre la victoria. De ese modo sufrieron cautriverio en Egipto y en Babilonia en repetidas ocasiones. Si estuvieran en su sano juicio, comprenderían la inutilidad del empeño y el error en que se funda, pero lejos de ello, han llegado al convencimiento de que su dios no sólo es el mejor, sino el único que existe. Como tal, no ha de imponer a ningún otro dios ni su fuerza ni su razón y, en consecuencia, obra según su capricho o, como dicen los judíos, según su sentido de la juesticia, que es implacable con quienes creen en él, le adoran y le sirven, y muy laxo con quienes ignoran o niegan su existencia, le atacan y se buerlan de él en sus barbas. Cada vez que la suerte les es contraria, o sea, siempre, los judíos aducen que es Yavhé el que les ha castigado, bien por su impiedad, bien por haber infringido las leyes que él les dio. Estas leyes, en su origen, eran pocas y consuetudinarias: no matar, no robar, etcétera. Pero andando el tiempo, a su dios le entró una verdadera manía legislativa y en la actualidad el cuerpo jurídico constituye un galimatías tan inextricable y minucioso que es imposible no incurrir en falta contínuamente. Debido a esto, los judíos andan siempre arrepintiéndose por lo que han hecho y por lo que harán, sin que esta actitud los haga menos irreflexivos a la hora de actuar, ni más honrrados, ni menos contradictorios que el resto de los mortales. Sí son, comprarados con otras gentes, más morigerados en sus costumbres. Rechazan muchos alimentos, reprueban el abuso del vino y las sustancias tóxicas y, por raro que suene, no son proclives a darse por culo, ni siquiera entre amigos. [...]
Extraído de: Eduardo Mendoza. El asombroso viaje de Pomponio Flato. Barcelona. Seix Barral, 2008


SKUNK D.F. - En nombre de dios de su disco "dentro"

domingo, 11 de enero de 2009

eL iNTERCAMBIO dE cLINT eASTWOOD


"Los Ángeles, marzo de 1928. Un precioso sábado por la mañana en un barrio obrero, Christine Collins (Angelina Jolie), madre soltera, se despide de Walter, su hijo de nueve años, para acudir a su trabajo de operadora telefónica. Pero cuando Christine regresa a su casa, se enfrenta a la peor pesadilla de cualquier madre: su hijo ha desaparecido. Lo denuncia ante la policía y empieza una minuciosa e infructuosa búsqueda. Walter ha desaparecido sin dejar rastro. Sin embargo cinco meses después, aparece otro niño que asegura ser su hijo. La policía, a la que le vendrá muy bien la publicidad que surgirá de un reencuentro público, le entrega el niño. Christine, aturdida por los fotógrafos, los reporteros y la policía, acaba llevándoselo a casa a pesar de saber que no es su hijo Walter. Christine no se rinde e insiste en que la policía siga buscando a su verdadero hijo, pero pronto descubre que, en la época de la Prohibición en Los Ángeles, una mujer no se enfrenta al sistema y sobrevive para contarlo. Acusada de desequilibrada y de ser una madre irresponsable, encuentra un aliado inesperado. Se trata del reverendo Gustav Briegleb (John Malkovich), que la ayuda a luchar contra la municipalidad y a buscar a su hijo. A pesar de un departamento de policía corrupto que cuestiona su salud mental y de un público escéptico deseoso de ver un final feliz, Christine no deja de buscar respuestas."

Con “El Intercambio”, Clin Eastwood vuelve a demostrarnos lo gran director que es y nos deja con las ganas para que dentro de poco podamos disfrutar de su última película “Gran Torino”, película que tambíen interpreta. “El Intercambio” me dejó con muy buen sabor de boca para acabar el pasado año y una muy recomendable película si no la has visto aún.