Conócenos...
ESTE MES ENTREVISTAMOS A
Pilar Marcos y Elvira Jiménez
Responsable y Técnico de la Campaña de Costas
Nuestro objetivo es conseguir frenar los principales problemas que amenazan con destruir la integridad del litoral. Trabajamos en la denuncia pública pero también jurídica de muchos proyectos urbanísticos y portuarios. Nuestra campaña se resume en un informe Destrucción a Toda Costa 2009.
Más información sobre la campaña de costas »
¿ En que está trabajando la campaña de costas en estos momentos?
Acabamos de publicar la novena edición del informe Destrucción a Toda Costa 2009 en el que denunciamos que más de la mitad de los supuestos espacios naturales protegidos están amenazados.
¿ Qué os gustaría conseguir en este año?
La inmediata demolición del hotel ilegal de El Algarrobico en Carboneras, Almería.
¿ De qué logro os sentís más orgullosos?
Aunque lamentablemente el hotel de El Algarrobico sigue en pié, nos sentimos orgullosos de que la justicia nos dé la razón con doce pronunciamientos judiciales a nuestro favor. Ahora es al Ministerio y a la Junta a quienes les toca mover ficha.
¿ Cuál es la situación actual de las costas españolas?
La crisis económica ha servido para poner freno a un gran número de proyectos urbanísticos, pero el peligro real está en la cantidad de suelo que ya hay recalificado para seguir construyendo cuando vengan tiempos de mayor bonanza económica. Nos enfrentamos a un cambio del ladrillo por el hormigón y son numerosos proyectos de puertos deportivos e industriales.
¿ Recomiendanos un lugar donde poder disfrutar del medio ambiente y la paz.
La isla del Hierro es un lugar donde poder disfrutar de la belleza del entorno marino tanto sobre como bajo sus aguas. Fue la propia población local la que dio el paso a proteger su entorno natural y sus recursos de las amenazas ambientales y por ello es un ejemplo de la compatibilidad de la protección del medio ambiente con el desarrollo y la economía local.
Fondos marinos del litoral murciano
Y un lugar que te gustaría cambiar por su situación actual.
Borrar El Algarrobico del Parque Natural de Cabo de Gata. Lamentablemente existen muchos otros ejemplos por toda nuestra geografía, pero esta ilegalidad se ha convertido en un símbolo de la lucha por la defensa de nuestras costas.
Recomiendanos un libro que nos ayude a entender la situación de nuestras costas.
El Vuelo del Colibrí de Michael Nicoll.
Y una página web en la que podamos profundizar sobre este tema.
http://blog.paisajesdemar.com
Has elegido una imagen de fondos marinos del litoral murciano , ¿por qué?
Para recordarnos que los fondos marinos del Mediterráneo son de gran riqueza y belleza natural y que recuperarlos es un beneficio para todos.
Un deseo para el futuro...
Frenar la pérdida de biodiversidad y de ecosistemas para dejar un legado de conservación y no de destrucción a las futuras generaciones.
Un tema para profundizar.
Para qué sirve una playa y por qué es importante conservar su estado natural.
Una cita que nos haga reflexionar...
Sólo la naturaleza hace grandes obras sin esperar recompensa alguna.
Alexandr I. Herzen
Greenpeace España
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miércoles, 15 de julio de 2009
viernes, 10 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
NIKE the runner
The Runner -Exploit yourself- from BLR_VFX on Vimeo.
jueves, 2 de julio de 2009
Seguimos profesando la religión del despilfarro
Seguro que por aquí a más de uno le gusta. Copio y pego directamente para que lo leais y no veais un enlace perdido y paseis de él. (Se lee en un par de minutos, no me seais perros, que yo no trabajo gratis, jejeje)
Fuente: La Vanguardia
Acuse.
Seguimos profesando la religión del despilfarro.
Argumente.
Compramos bienes que han sido fabricados para durar pocos años, cuando podrían fabricarse para funcionar durante muchísimos años más.
¿Qué productos?
Coches, electrodomésticos... Los hacen para que fallen a los pocos años, calculan su obsolescencia. Pero nos incitan a quererlos ¡y los queremos sin cuestionarnos nada! Y la industria nos inunda de modas pasajeras, productos nuevos sustitutos de otros...
Los necesitamos.
Las necesidades las determina tu red social: lo que hoy consideramos imprescindible ¡no lo necesitábamos años atrás!
¿Se refiere a mi móvil?
Y ordenador, televisor, microondas, lavaplatos, aspirador... ¡tantos objetos sin los que habíamos vivido siempre!
¿Dónde trazo la frontera entre necesario y superfluo?
Las únicas necesidades básicas universales son comer, beber y dormir, además del afecto y el reconocimiento.
¿Me propone volver a las cavernas?
No, pero sí que seamos conscientes del abusivo consumo energético actual. ¿Es sostenible en el tiempo?
¿Lo es?
Lo sería si aprovechásemos la energía con más eficiencia, y si obtuviésemos energía de otras fuentes. De lo contrario...
¿Qué?
Hoy extraemos el 80% de nuestra energía de los combustibles fósiles - petróleo, carbón, gas-¡a sabiendas de que tienen fecha de caducidad!
¿Cuándo se nos acabarán?
Declinarán irreversiblemente dentro de unos 20 años, según la mayoría de cálculos.
Y luego, ¿qué?
Perderemos nuestro actual confort, a menos que empecemos a actuar ahora mismo.
¿En qué sentido?
Invirtiendo dinero en energías renovables: eólica, solar fotovoltaica, solar térmica...
Y nuclear, señor Sempere.
¡No! Es una herencia ruinosa para nuestros hijos y nietos: cada euro invertido hoy en energía eólica produce lo mismo - y sin residuos ni riesgos, e indefinidamente-que cada euro invertido en energía nuclear.
Pero los molinos eólicos devoran mucho espacio natural, bellos paisajes...
Es su única desventaja, pero si queremos mantener nuestro confort...
¿Y si sigue creciendo la población, qué?
Es un problema. Habrá que generar más energía… o consumir un poquito menos cada uno. Los recursos del planeta están al límite: lo sensato, pues, es ser más austeros.
¿Cómo hacemos eso en la práctica?
¡Hay todavía muchas medidas que adoptar para sacarle más partido a la energía!
Dígame y voy tomando nota.
Fabricar un tipo universal de cargador de móviles. Imponer un mejor aislamiento térmico de nuestras viviendas (¡ahorraremos millones en calefacción!). Fabricar sin obsolescencia. Reciclar metales en la industria metalúrgica. Reutilizar botellas de vidrio. Depurar aguas. Calentar el agua con energía solar. Prohibir la bombilla incandescente, sustituyéndola por la de bajo consumo (da la misma luz consumiendo cinco veces menos)... ¡Preservemos nuestro confort, pero con menos consumo de recursos!
¿Alguna otra idea ahorradora?
Fomentar el transporte público y también un eficaz sistema de alquiler de coches.
¿Algo así como un bicing de coches?
Sí. Haga números: ¡tener un coche en propiedad es un despilfarro! Dos, no le cuento.
¿Desde cuándo nos atrapa la tentación del despilfarro?
Está en la naturaleza humana, pero la agrava el mimetismo social: lo que desde siempre hacían unas minorías dominantes (para distinguirse) ¡acabaron haciéndolo las masas en la segunda mitad del siglo XX!
Y se disparó el consumo de recursos.
En los últimos 200 años, la población mundial se ha multiplicado por siete, ¡y la producción de bienes se ha multiplicado por sesenta! Por eso debemos cambiar la economía cowboy por la economía nave Tierra.
¿Qué dos economías son esas?
La primera consiste en ocupar nuevas tierras a caballo, dejando atrás las que agotaste. La segunda, vivir como los astronautas en vuelo espacial: ¡reciclan incluso la orina, y con poco agua subsisten sin problemas!
Veo muy difícil cambiar de paradigma...
Tiene usted razón: somos cortoplacistas y sólo reaccionaremos a las malas, a la fuerza, ¡cuándo ya no nos quede más remedio!
Y lo que ahora más preocupa, a corto plazo, es el paro.
Que es consecuencia de tantos excesos acumulados por este sistema de crecimiento desmedido, expansivo. Un sistema económico basado en la avidez de ganancias más que en el bienestar de las personas. Y aquí me gustaría decirles algo a los sindicatos...
Dígalo.
Más que el consumo privado, ¡defended el Estado del bienestar! Es nuestra garantía de futuro. O nos quedaremos a la intemperie. Propongo un socialismo de mercado: ¡sin regulación no hay libertad viable!
¿Algo más, para completar su modelo?
Menos consumo y más inversiones en energías renovables. ¿Y por qué un banco tiene que ser negocio? Nacionalicemos la banca
Fuente: La Vanguardia
Joaquim Sempere,experto en conflictos socioecológicos
"Seguimos profesando la religión del despilfarro"
VÍCTOR-M. AMELA - 02/07/2009
Tengo 67 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy doctor en filosofía y profesor de sociología, investigador de las necesidades humanas y de su impacto medioambiental. Estoy casado y tengo tres hijos treintañeros. Soy socialista de izquierdas. Soy ateo. Amo caminar por el monte
Acuse.
Seguimos profesando la religión del despilfarro.
Argumente.
Compramos bienes que han sido fabricados para durar pocos años, cuando podrían fabricarse para funcionar durante muchísimos años más.
¿Qué productos?
Coches, electrodomésticos... Los hacen para que fallen a los pocos años, calculan su obsolescencia. Pero nos incitan a quererlos ¡y los queremos sin cuestionarnos nada! Y la industria nos inunda de modas pasajeras, productos nuevos sustitutos de otros...
Los necesitamos.
Las necesidades las determina tu red social: lo que hoy consideramos imprescindible ¡no lo necesitábamos años atrás!
¿Se refiere a mi móvil?
Y ordenador, televisor, microondas, lavaplatos, aspirador... ¡tantos objetos sin los que habíamos vivido siempre!
¿Dónde trazo la frontera entre necesario y superfluo?
Las únicas necesidades básicas universales son comer, beber y dormir, además del afecto y el reconocimiento.
¿Me propone volver a las cavernas?
No, pero sí que seamos conscientes del abusivo consumo energético actual. ¿Es sostenible en el tiempo?
¿Lo es?
Lo sería si aprovechásemos la energía con más eficiencia, y si obtuviésemos energía de otras fuentes. De lo contrario...
¿Qué?
Hoy extraemos el 80% de nuestra energía de los combustibles fósiles - petróleo, carbón, gas-¡a sabiendas de que tienen fecha de caducidad!
¿Cuándo se nos acabarán?
Declinarán irreversiblemente dentro de unos 20 años, según la mayoría de cálculos.
Y luego, ¿qué?
Perderemos nuestro actual confort, a menos que empecemos a actuar ahora mismo.
¿En qué sentido?
Invirtiendo dinero en energías renovables: eólica, solar fotovoltaica, solar térmica...
Y nuclear, señor Sempere.
¡No! Es una herencia ruinosa para nuestros hijos y nietos: cada euro invertido hoy en energía eólica produce lo mismo - y sin residuos ni riesgos, e indefinidamente-que cada euro invertido en energía nuclear.
Pero los molinos eólicos devoran mucho espacio natural, bellos paisajes...
Es su única desventaja, pero si queremos mantener nuestro confort...
¿Y si sigue creciendo la población, qué?
Es un problema. Habrá que generar más energía… o consumir un poquito menos cada uno. Los recursos del planeta están al límite: lo sensato, pues, es ser más austeros.
¿Cómo hacemos eso en la práctica?
¡Hay todavía muchas medidas que adoptar para sacarle más partido a la energía!
Dígame y voy tomando nota.
Fabricar un tipo universal de cargador de móviles. Imponer un mejor aislamiento térmico de nuestras viviendas (¡ahorraremos millones en calefacción!). Fabricar sin obsolescencia. Reciclar metales en la industria metalúrgica. Reutilizar botellas de vidrio. Depurar aguas. Calentar el agua con energía solar. Prohibir la bombilla incandescente, sustituyéndola por la de bajo consumo (da la misma luz consumiendo cinco veces menos)... ¡Preservemos nuestro confort, pero con menos consumo de recursos!
¿Alguna otra idea ahorradora?
Fomentar el transporte público y también un eficaz sistema de alquiler de coches.
¿Algo así como un bicing de coches?
Sí. Haga números: ¡tener un coche en propiedad es un despilfarro! Dos, no le cuento.
¿Desde cuándo nos atrapa la tentación del despilfarro?
Está en la naturaleza humana, pero la agrava el mimetismo social: lo que desde siempre hacían unas minorías dominantes (para distinguirse) ¡acabaron haciéndolo las masas en la segunda mitad del siglo XX!
Y se disparó el consumo de recursos.
En los últimos 200 años, la población mundial se ha multiplicado por siete, ¡y la producción de bienes se ha multiplicado por sesenta! Por eso debemos cambiar la economía cowboy por la economía nave Tierra.
¿Qué dos economías son esas?
La primera consiste en ocupar nuevas tierras a caballo, dejando atrás las que agotaste. La segunda, vivir como los astronautas en vuelo espacial: ¡reciclan incluso la orina, y con poco agua subsisten sin problemas!
Veo muy difícil cambiar de paradigma...
Tiene usted razón: somos cortoplacistas y sólo reaccionaremos a las malas, a la fuerza, ¡cuándo ya no nos quede más remedio!
Y lo que ahora más preocupa, a corto plazo, es el paro.
Que es consecuencia de tantos excesos acumulados por este sistema de crecimiento desmedido, expansivo. Un sistema económico basado en la avidez de ganancias más que en el bienestar de las personas. Y aquí me gustaría decirles algo a los sindicatos...
Dígalo.
Más que el consumo privado, ¡defended el Estado del bienestar! Es nuestra garantía de futuro. O nos quedaremos a la intemperie. Propongo un socialismo de mercado: ¡sin regulación no hay libertad viable!
¿Algo más, para completar su modelo?
Menos consumo y más inversiones en energías renovables. ¿Y por qué un banco tiene que ser negocio? Nacionalicemos la banca
miércoles, 1 de julio de 2009
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